La nueva cúpula de la Iglesia, entre la crítica y la cooperación

Por: Sergio Rubin

Comparte

El trajinado debate por la reforma previsional -que incluyó acaloradas discusiones dentro del Congreso, la interrupción del primer intento de convertirla en ley en la Cámara de Diputados y episodios de violencia en  cercanías del Palacio Legislativo- puso de manifiesto la línea que seguirá la nueva conducción del Episcopado, de mayor sintonía con el Papa Francisco, ante las diversas problemáticas en las que considere que debe pronunciarse y los conflictos que pueden plantearse.

La sucesión de comunicados del Episcopado frente al tratamiento parlamentario y los graves incidentes, y la reunión de la cúpula eclesiástica con el presidente Mauricio Macri y las gestiones con los movimientos populares revelaron que las nuevas autoridades episcopales criticarán lo que crean que debe ser criticado y, a la vez, manifestarán su disposición a promover la resolución pacífica de las diferencias mediante el diálogo y la búsqueda de consensos.

En efecto: la secuencia mostró a los obispos preocupados por la violencia de una parte de los manifestantes como también por la represión de la Gendarmería el día en que se frustró su aprobación, y defensores del funcionamiento de las instituciones de la democracia luego de que, en el primer intento de aprobación, la oposición procurara bloquear la sesión, levantada finalmente por el mal clima a pedido de la diputada Elisa Carrió.

Pero también los obispos reclamaron un mayor consenso sobre la reforma, dado que es una cuestión de alta sensibilidad que, como dijo monseñor Ojea en una posterior entrevista al diario Clarín, es consideraba por muchos impopular porque el nuevo sistema de cálculo de los aumentos serìa, al menos en los primeros meses (el llamado "empalme"), perjudicial. “El mayor esfuerzo deben hacerlo los que más tienen”, advirtieron.

Tras señalar que las parroquias tienen mucha vinculación con los centros de jubilados y conocen su preocupación por la reforma, Ojea dijo que la Iglesia hubiera preferido un "amplio consenso" que no se limitara a acuerdos parlamentarios, sino que abarcara a las organizaciones de la sociedad civil involucradas en la problemática previsional, por considerar que seguramente podrían haber hecho valiosos aportes. .

Además de volcar sus objeciones en los comunicados, los obispos se las expusieron al presidente, quien les respondió que tenía que cumplir con los tiempos que se había fijado –la reforma estaba atada a otras leyes sobre los fondos del Estado- y que, con el tiempo, el cálculo del aumento terminaría beneficiando a los jubilados. A la vez que les recordò que para lo inmediato dispuso un bono compensatorio.

Paralelamente, los obispos –luego de los hechos de violencia ante el primer tratamiento de la reforma y de su reiteraciòn agravada frente al segundo- decidieron jugar un papel apaciguador. Para ello, aprovecharon su buena sintonía con los sectores sindicales y, especialmente, con los movimientos populares, multiplicando encuentros con sus líderes para recomendarles prudencia en el reclamo.

Llegó a haber una misa en una parroquia de la diócesis de Merlo-Moreno, en el gran Buenos Aires, en la cual participó uno de los tres secretarios generales de la CGT, Juan Carlos Schmid, entre otros dirigentes. “Esto demuestra que somos responsables”, dijo uno de los conspicuos asistentes. No se sabe cuánto pesaron las gestiones de los obispos, pero lo cierto es que la Navidad transcurrió en paz.

Así, pues, quedó patentizada la posición de la Iglesia respecto del gobierno. De crítica, pero a la vez de cooperación. Lo amonestó por una ley que juzga inequitativa y carente de suficiente consenso, pero al mismo tiempo lo ayudó para que este diciembre –un mes socialmente traumáticos en la Argentina- que empezó mal, terminara razonablemente bien.

Sería bueno que la Casa Rosada tomara debida nota.


Homilía del Papa en Temuco

ENCUESTA DEL MES

¿Cómo será la relación entre la nueva cúpula de la Iglesia y el Gobierno?

Ver los resultados

SU FE EN IMÁGENES

Envíenos una foto de un hecho religioso que protagonizó a lectores@valoresreligiosos.com.ar

NOVEDADES

¿Quién soy yo para juzgar? - Papa Francisco - Editorial Origen

¿Quién soy yo para juzgar? - Papa Francisco - Editorial Origen

Una invitación a reflexionar sobre temas de la realidad social desde la tolerancia y la compasión

De la conexión a la comunión - Mariel Caldas - Editorial Stella

De la conexión a la comunión - Mariel Caldas - Editorial Stella

El desafío de transmitir la Buena Noticia en la cultura digital

El primer amor del mundo – Fulton J. Sheen – Editorial Lumen

El primer amor del mundo – Fulton J. Sheen – Editorial Lumen

La vida de la Virgen María como ideal de mujer y madre elegida por Dios

Orando con el Cura Brochero – Santiago Olivera- Editorial Ágape

Orando con el Cura Brochero – Santiago Olivera- Editorial Ágape

La particular forma de rezar del Cura gaucho donde se descubre su profunda espiritualidad

ARTÍCULOS RECOMENDADOS

Bergoglio, el pueblo y el populismo

Por: José María Poirier *

Un pueblo adulto, no un rebaño.

Por: P. Jorge Oesterheld