por las calles de cartagena

¿Cómo fue el golpe que le dejó moretones en la cara a Francisco?

Sucedió mientras bendecía a los fieles desde el papamóvil. El pontífice se estrelló contra el parabrisas al ir a saludar a un niño; sufrió un corte en la ceja y un golpe en el pómulo.
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Como es común en las visitas papales, Francisco es transportado en el famoso papamóvil, un vehículo adaptado para que el Sumo Pontífice pueda saludar y bendecir a las personas mientras recorre las calles de la ciudad.

El pontífice de 80 años saludaba a los cientos de personas que lo recibían en el marginal barrio de San Francisco, Cartagena, cuando se estrelló contra el parabrisas al ir a saludar a un niño. 

"Fue solo un momento, fui allí para saludar a los niños, no vi el cristal y boom", dijo Francisco, quitándole dramatismo al hecho.

El golpe le dejó una cortadura en la ceja y una inflamación en el pómulo izquierdo. El Sumo Pontífice sacó a relucir su sentido del humor: "tengo el ojo en compota", dijo en el vuelo de regreso a Roma. Antes, había confesado a Efe “Estoy contento. No lo siento”.

"Me di una piñada, estoy bien", dijo el pontífice a un periodista de Caracol Radio al salir de la casa de Lorenza, una habitante del barrio de San Francisco en Cartagena.

Fue justo en la casa de Lorenza donde al Papa se le puso hielo en el golpe y se le aplicó una tirita en la herida de la ceja.

Otros accidentes

En días anteriores, ocurrieron otros peligrosos percances que pudieron terminar en tragedia. Uno de ellos transcurrió en Villavicencio, Bogotá, cuando una persona burló la seguridad y se lanzó de rodillas frente al papamóvil.

En el repentino e inesperado acto, el conductor del papamóvil tuvo que maniobrar para esquivar al arriesgado feligrés, quien también tuvo que levantarse de un salto para evitar ser arrollado. Mientras todo esto sucedió, el Papa seguía saludando a las personas aglomeradas en las calles.

Durante el trayecto de 8 kilómetros de recorrido de Francisco en el papamóvil, las personas lograron que se detuviera en varias ocasiones para alcanzarlo, lanzaban confeti y se escuchaban gritos que clamaban el nombre del papa.

Amor de madre

En Medellín, una mamá hizo lo imposible por llegar frente al Papa. Su intención: que Francisco bendijera a su hijo, quien sufre síndrome de muerte súbita infantil.

Paula, la madre de Santiago Salazar, esperó a que la misa terminara en el aeropuerto Olaya Herrera. Más de 6 mil hombres resguardaban al Papa Francisco.

Logró evadir el primer frente y cruzó la pista del aeropuerto mientras la gente la alentaba a continuar.

Luego de tanto insistir logró pasar hasta llegar frente al representante de la Iglesia católica. Fueron apenas dos minutos frente a él pero bastaron para recibir la bendición, que Francisco culminó con un beso en la frente de Santiago.


Fuente: Agencias