el misionero salesiano secuestrado

El padre Tom fue recibido por el Papa en el Vaticano

Francisco le dio una cálida bienvenida y lo ayudó a levantarse cuando se arrodilló. La mayor pena del sacerdote durante el cautiverio fue no poder celebrar misa, aseguró. Le contó a Francisco que rezó por él cada día.
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Tras su reciente liberación, el misionero salesiano de la India, padre Tom Uzhunnalil, secuestrado durante más de 18 meses en Yemen por un grupo de guerrilleros y liberado, fue recibido el miércoles 13 de septiembre por el Papa Francisco.

El Vaticano expresó el martes “su vivo agradecimiento a todos los que se han movilizado para encontrarlo, en particular a su majestad, el Sultán de Omán, y a las autoridades competentes del sultanado”.

El comunicado de la Sala de Prensa de la Santa Sede informó también que “el religioso será huésped durante algunos días de una comunidad salesiana en Roma antes de regresar a India”.

El padre Tom fue recibido  personalmente por el Papa Francisco en la Casa Santa Marta, luego de la audiencia general.

“He rezado cada día por usted, ofreciendo los sufrimientos por su misión y por el bien de la Iglesia”, le dijo el sacerdote al Papa, luego de arrodillarse en su presencia. Francisco, que rápidamente lo ayudó a ponerse en pie, lo abrazó y le aseguró que continuará rezando por él como ha hecho durante su cautiverio. Seguido, el padre Tom le besó las manos.

Según indica el diario del Vaticano L’Osservatore Romano, el sacerdote salesiano le explicó al Papa que su mayor pesar durante su cautiverio fue no poder celebrar la Eucaristía, “aunque todos los días repetía dentro de mí, en mi corazón, todas las palabras de la celebración”, contó.

Además, afirmó a Francisco que ahora que ya está libre continuará "rezando por todos los que han estado espiritualmente a mi lado”, especialmente por las cuatro religiosas y los doce ancianos que atendían cuando se produjo el asalto de los terroristas.

El secuestro del padre Tom Uzhunnalil

El Padre Tom, de nacionalidad india, fue secuestrado durante el ataque a una residencia de las Misioneras de la Caridad perpetrado por un grupo yihadista el 4 de marzo de 2016. En el ataque fueron asesinadas cuatro religiosas de la congregación fundada por Santa Teresa de Calcuta, el guardia de seguridad del asilo y once ancianos.

Según un testimonio que se atribuye a la única superviviente del ataque, el padre Tom, al escuchar los gritos, acudió a la capilla del convento para consumir las hostias consagradas que había en el sagrario antes de que pudieran ser profanadas. Así fue capturado y llevado hasta un coche, mientras sus captores destrozaban el interior de la capilla.

El pasado mes de mayo, el diario online Aden Time publicó un video en el que aparecía el padre Tom pidiendo ayuda para obtener su liberación. En esta grabación, el misionero secuestrado alertaba sobre su estado de salud: “Mi estado de salud se deteriora rápidamente y necesito ser hospitalizado cuanto antes.” El video terminaba con una súplica del padre Tom: “Por favor, por favor, hagan lo posible para ayudarme a ser puesto en libertad.”


Fuente: AICA