El tricentenario de la virgen de aparecida

Del Papa a Brasil: No desanimarse y sobreponerse a la corrupción

En un videomensaje el día de la patrona nacional, dijo que se necesitan hombres y mujeres que testimonien que "la solidaridad es más fuerte que las tinieblas del egoísmo y la corrupción". Deseó que la alegría del año jubilar alcance a las periferias.
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Miles de personas se reunieron este jueves en la ciudad brasileña de Aparecida para conmemorar el tricentenario de Nuestra Señora de Aparecida, la patrona católica del país sudamericano.

La misa de conmemoración comenzó con un mensaje sorpresa del papa Francisco, quien pidió a los brasileños que "conserven la esperanza" y que no se "dejen vencer por el desánimo".

Asimismo, el líder de la Iglesia católica deseó que la alegría del año jubilar por los 300 años de la Patrona de Brasil alcance a todo el país, pero "principalmente a las periferias".

También, el Papa repudió la corrupción en el país: "Brasil hoy necesita de hombres y mujeres llenos de esperanza que den testimonio de que el amor de la solidaridad es más fuerte que las tinieblas del egoísmo y la corrupción", dijo

Además, pidió disculpas por no poder estar presente en la celebración como había prometido. En la gira de 2013 Francisco brindó una misa campal para unos 2 millones de jóvenes en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, y visitó la Basílica de Aparecida, donde prometió regresar para las celebraciones de 2017.

"Ser Papa no es fácil por eso confié la misión (de viajar) al cardenal Giovanni Battista Re, él va a garantizar la presencia del Papa" dijo ahora el mensaje de 7 minutos.

Según la prensa local, 200.000 fieles eran esperados en la Basílica de la ciudad, localizada en el interior del estado de Sao Paulo, aunque las autoridades no informaron las cifras estimativas de asistentes.

La celebración del jubileo durará todo el día y terminará con el Festival de la Patrona, en el cual se presentarán varios músicos consagrados del país.

La celebración de Nuestra Señora de Aparecida es fiesta nacional en Brasil desde 1980, cuando el entonces Papa Juan Pablo II consagró a la Basílica de la ciudad como lugar sagrado.

Fuente: Agencias