Miércoles 13.12.2017

En su misa diaria en Santa Marta

El Papa recomienda cómo alejarse de las tentaciones del demonio

Llamó a estar prevenidos porque el maligno "intenta llevar al hombre a la mundanidad" mediante "la seducción", y recomendó estar “vigilantes sin asustarse" y "mirar al Cristo crucificado", porque "la mundanidad solo se destruye en la cruz del Señor".
Comparte

El Papa llamó a estar prevenidos porque porque el demonio intenta llevar al hombre a la mundanidad mediante seducciones, dijo este viernes el Papa en la misa diaria celebrada en Casa Santa Marta, donde también hizo una serie de recomendaciones para evitar la influencia del maligno.

El Papa pidió estar atentos porque los demonios hacen “dirigirnos lentamente hacia la mundanidad” y el que lo evita es Cristo que salva “de la seducción”.

Francisco reflexionó sobre el Evangelio de san Lucas. Para evitar caer en la tentación, recomendó hacer obras de caridad que “cuestan mucho” pero “nos llevarán a estar más atentos”.

El cristiano “está siempre en vela, siempre atento”, como un “centinela”, graficó. Los demonios pueden comenzar “a ser parte de la vida”.

“También con sus ideas y sus inspiraciones parecen que ayudan al hombre a vivir mejor y entran en su vida, en su corazón y desde dentro comienzan a cambiar al hombre, pero tranquilamente, sin hacer ruido”.

“Es un poco distinta a una posesión diabólica fuerte, esta es un poco ‘de salón’, digamos. Y esto es lo que el demonio hace lentamente, en nuestra vida, para cambiar criterios, para llevarnos a la mundanidad. Se mimetiza en nuestro modo de actuar, y nosotros difícilmente nos damos cuenta”, dijo Francisco.

Según el Papa, lo que el diablo quiere es la “mundanidad” que es “un paso adelante en la ‘posesión’ del demonio”. “Es un encantamiento, la seducción” y por eso se le llama “padre de la seducción”.

Y cuando entra “así suavemente, educadamente y toma posesión de nuestras actitudes” de Dios pasamos “a la mundanidad”. Y uno se convierte en un “cristiano tibio, mundano”, con una “mezcla” entre “el espíritu del mundo y el espíritu de Dios”.

Todo eso “aleja del Señor", aseguró el pontífice. "¿Qué hacer para no caer?: estar “vigilantes sin asustarse. Vigilar significa entender qué pasa en mi corazón, pararme un poco y examinar mi vida. ¿Soy cristiano? ¿Educo más o menos bien a mis hijos? ¿Mi vida es cristiana o mundana? ¿Cómo puedo entenderlo?”, dijo el obispo de Roma.

Francisco recomendó “mirar a Cristo crucificado”, porque “la mundanidad solo se entiende dónde está y se destruye en la cruz del Señor, y esta es la misión del Crucificado delante de nosotros: no es un ornamento, es lo que nos salva de estos encantamientos, de estas seducciones que te llevan a la mundanidad”.

Por último, invitó otra vez a hacer “examen de conciencia” para saber qué ocurre en la vida personal. “Pero siempre -observó- ante Cristo crucificado. La oración. Y después hará bien hacerse una fractura, pero no en los huesos: romper con las actitudes cómodas, y hacer obras de caridad”.

“Yo estoy cómodo, pero haré esto, que me cuesta. Visitaré un enfermo, ayudaré a algún necesitado… Y esto rompe la armonía que buscan los demonios, que llevan a la mundanidad espiritual”, concluyó el Papa.


Fuente: ACI Prensa