Fallo del tribunal supremo del país

India detiene la deportación de musulmanes rohinyás

La Justicia frenó la deportación de 40.000 integrantes de esta minoría religiosa, mientras examina una demanda contra la intención del Ejecutivo de expulsarlos por presuntos vínculos con el terrorismo. La crisis aún no halla una solución duradera.
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El Tribunal Supremo de la India decidió paralizar en forma cautelar la deportación de alrededor de 40.000 rohinyás residentes en el país, mientras examina una demanda contra la intención del Ejecutivo por expulsar a los miembros de esta minoría musulmana que se encuentran en el país alegando "motivos de seguridad".

El supremo tribunal señaló que hasta la próxima vista del caso, que tendrá lugar el 21 de noviembre, "el Gobierno no debe deportar" a los rohinyás, afirmó a EFE el abogado Prashant Bhushan, que representa a la parte demandante.

La máxima instancia judicial de la nación estudia la apelación de dos refugiados rohinyás contra la posible deportación del país de los miembros de esta minoría, una decisión que el Gobierno indio defiende que debe quedar en manos del  Ejecutivo.

En una declaración jurada enviada al supremo, el Gobierno aseguró que la permanencia de los rohinyás, "además de ser absolutamente ilegal (...) supone serias amenazas a la seguridad", tras hallar supuestamente entre ellos vínculos con terroristas.

Sin embargo, el presidente del Tribunal Supremo, Dipak Misra, indicó, de acuerdo con Bushan, "que se trata de un importante asunto de derechos humanos de los refugiados", por lo que "los derechos humanos de esta gente se tienen que equilibrar con la búsqueda de la seguridad nacional".

Según el demandante, el juez Misra subrayó además que se debe tener en cuenta que entre los rohinyás hay también "mujeres, niños, ancianos y gente inocente y el tribunal tiene que equilibrar este interés".

La intención del Gobierno indio de deportar a los alrededor de 40.000 rohinyás que hay repartidos en varios campamentos en el norte del país, de los cuales 16.500 poseen status de refugiados, ha suscitado varias críticas de grupos de derechos humanos en la India. Además, esta decisión se produce en plena crisis de refugiados rohinyás con Myanmar y Bangladesh.

Al menos 536.000 rohinyás han huido a Bangladesh desde el 25 de agosto a raíz de la ola de violencia desatada en Myanmar (ex Birmania), donde el Ejército efectúa una campaña militar en respuesta a un ataque de un grupo de insurgentes de esta minoría contra puestos de las fuerzas de seguridad birmanas.

La operación militar ha sido catalogada por el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos como un caso de "limpieza étnica".

La India, que también comparte frontera con Birmania, ha sellado sus pasos limítrofes para evitar que entren más rohinyás en el país, e incluso esta semana expulsó a 19 miembros de la minoría, entre ellos 10 niños, que habían entrado en su territorio procedentes de Bangladesh.


Fuente: EFE