¿Por qué se llega a la escisión?

La situación política que llevó a la ruptura religiosa

Las tensiones entre ambas iglesias comenzaron con el grave deterioro de las relaciones entre Kiev y Moscú por la anexión de Crimea por parte de Rusia en 2014 y los enfrentamientos entre el ejército ucranio y los separatistas prorrusos.
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Las tensiones en torno al futuro espiritual de Ucrania emanan del grave deterioro de las relaciones entre Kiev y Moscú tras la anexión de Crimea por parte de Rusia en 2014 y los enfrentamientos en el este de Ucrania entre el Ejército y separatistas prorrusos.

Ucrania acusa a la Iglesia Ortodoxa rusa de ejercer una influencia negativa en su territorio y de actuar como herramienta del Kremlin para justificar sus acciones.

En este sentido, el presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, ha destacado que "las decisiones del Patriarcado Ecuménico y el Sínodo disipan finalmente las ilusiones imperiales y las fantasías 'chovinistas' de Moscú".

"Es una cuestión de nuestra independencia, seguridad nacional, estatalidad y de geopolítica mundial", ha resaltado, tal y como ha informado la agencia británica de noticias Reuters.

Por contra, el Kremlin se ha opuesto a la decisión, al tiempo que ha argumentado que se opone a cualquier medida que pueda llevar a una división en la fe ortodoxa. El cisma sería el mayor desde el Cisma de Oriente y Occidente --o Gran Cisma--, en 1054.

Ucrania y Rusia trazan sus raíces cristianas ortodoxas hasta Vladimiro I de Kiev --San Vladimiro Sviatoslavich el Grande--, el príncipe cuyo bautismo en el año 988 en Kiev llevó a la cristianización de la región, entonces conocida como el Rus de Kiev.

El Patriarcado de Moscú, alineado con la Iglesia Ortodoxa Rusa, fue dominante en Ucrania, pero ha sido desafiado por el Patriarcado de Kiev, formado en 1991 tras el colapso de la Unión Soviética.

Liderado por Filaret, ha apostado por una independencia de la Iglesia ucraniana y un acercamiento a Occidente. El propio Filaret ha sido muy crítico con las autoridades rusas y ha llegado a decir que el presidente del país, Vladimir Putin, está poseído por Satanás.

El Patriarcado de Moscú ha negado en todo momento que su Iglesia suponga una amenaza para la seguridad de Ucrania y ha resaltado que ha llevado a cabo muchas acciones para promover la paz en el este del país.

La Iglesia Ortodoxa rusa decidió en septiembre suspender su participación en las estructuras encabezadas por el patriarca Bartolomeo por su apoyo a Ucrania, y ha llegado a amenazar con dejar de reconocerle como 'primus inter pares' en el mundo ortodoxo.