Miércoles 13.12.2017

Por la crisis de los rohinyás

Myanmar busca romper la imagen de país intolerante

Preocupado por cambiar la imagen de un país intolerante a la minoría musulmana rohinya, el partido al poder coorganizó una manifestación interreligiosa para rezar por la paz. La comunidad internacional los observa, y el Papa irá a ese país en noviembre.
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Decenas de miles de myanmas participaron el martes de una gran manifestación interreligiosa coorganizada por el partido en el poder, preocupado con deshacerse de la imagen de un país budista intolerante, a quien se responsabiliza por la crisis de los musulmanes rohinyás, que se niegan a reconocer una patria.

"Esta ceremonia debe mostrar al mundo que todas las religiones en nuestro país cohabitan de manera pacífica", explicó a la AFP Win Maung, electo por la Liga Nacional para la Democracia (NLD), del partido de la dirigente Aung San Suu Kyi.

Según los organizadores, el encuentro congregó a 40.000 personas, que lograron casi colmar un gran estadio de fútbol de la capital económica del país, Rangún, según periodistas de AFP en el lugar.

Entre los presentes que se reunieron para "rezar por la paz", con carteles en mano con la imagen de Aung San Suu Kyi, había budistas, así como cristianos y musulmanes, religiones ultraminoritarias en la ex Birmania.

Se trata de la primera manifestación interreligiosa organizada en Myanmar desde el comienzo del éxodo de los rohinyás hacia la vecina Bangladesh para huir de la violencia, y a poco de la visita del Papa Francisco, que comenzará el 28 de noviembre próximo.

Más de medio millón de rohinyás llegaron desde fines de agosto a Bangladés para huir de lo que la ONU calificó como una limpieza étnica.

"Lamentamos la reacción de la comunidad internacional sobre la base de informaciones erróneas", agregó el diputado Win Maung, retomando la argumentación clásica del país, según la cual la comunidad internacional se posicionó a favor de los rohinyás.

La crisis de los rohinyás "no tiene su origen en lo religioso, pero se convierte en uno debido al asesinado de miembros de la comunidades étnicas", aseguró a la AFP Eainda Wun Tha, un monje busdista.

Unos 520.000 musulmanes rohinyás llegaron desde fines de agosto Bangladés. El éxodo registró una desaceleración, pero se reanudó esta semana con miles de nuevas llegadas.

Para no exponer esta crisis humanitaria a una crisis sanitaria, la UNICEF, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y las autoridades de Bangladesh lanzaron este martes una campaña para vacunar contra el cólera a unos 650.000 refugiados rohinyás.


Fuente: AFP