Miércoles | 8.9.2010
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ISLAM. AUTOR: SHERIFF MUHAMMAD

La condición social y jurídica de la mujer

El Corán muestra a través de situaciones concretas la igualdad de derechos y obligaciones de ambos sexos. Además, no estigmatiza a las divorciadas.

Sheriff Muhammad


La situación de la mujer en el Islam no constituye ningún problema. La actitud del Corán y de los primeros musulmanes atestigua el hecho de que la mujer es tan vital  para la vida al menos como el hombre, y que ella no es inferior a él, ni tampoco es una de las especies inferiores. La actitud del Islam respecto de la mujer es la  siguiente. 


El testimonio de la mujer: Es cierto que el Corán recomienda a aquellos creyentes que  realicen transacciones financieras, hacerlas ante dos testigos varones o ante un hombre y  dos mujeres (El Corán 2:282). Sin embargo, en otras ocasiones, el Corán acepta el  testimonio de una mujer igual al de un hombre. En realidad, a veces el testimonio de una mujer puede invalidar al de un hombre. Por ejemplo, si un hombre acusa a su  mujer de fornicación, tiene que jurar solemnemente cinco veces como evidencia de la  culpabilidad de la esposa. Y si la mujer lo niega y jura del mismo modo cinco veces, no es considerada culpable, pero en cualquier caso, el matrimonio se disuelve (24:6-11).


Votos y promesas: El voto de cada musulmán, sea hombre o mujer, está vinculado con  él o ella, nadie puede desdeñar la promesa de otra persona. El incumplimiento de un  juramento solemne, hecho por un hombre o una mujer, ha de ser expiado como dice el  Sagrado Corán: «Dios no os toma en cuenta un desliz (o un error verbal) en vuestros  juramentos, pero os toma en cuenta por lo que habéis terminado por juramentos solemnes y determinados. La expiación (por incumplir dichos juramentos)  es alimentar  a diez pobres (o a una persona durante diez días) según el promedio de comida con que  alimentéis a vuestras familias, vestirles o manumitir a un esclavo …» (5:89).


La propiedad de la mujer: La mujer es considerada tan digna en el Islam, que no  necesita presentar regalos para atraer a los pretendientes. El novio debe presentarse ante la novia con una dote. Este regalo es considerado de su propiedad por eso ni el  novio ni la familia de la novia tienen control sobre éste. La novia retiene su dote incluso si se divorcia posteriormente. El marido no participa de la propiedad de su  esposa, excepto en lo que ella le ofrece con su libre consentimiento.


El divorcio: El Islam ofrece a los cónyuges musulmanes soluciones muy viables para  salvar sus matrimonios en casos de dificultad y tensión. Si uno de los compañeros pone en peligro la relación matrimonial, el Corán aconseja al otro que haga todo lo  posible para salvar este sagrado vínculo. Si todos los medios fracasan, el Islam permite a los compañeros separarse apacible y amistosamente.


La herencia de las mujeres: Las madres, esposas, hijas y hermanas musulmanas habían  obtenido derechos hereditarios mil trescientos años antes de que en Europa se reconocieran estos derechos igualitarios.


La división de la herencia es un tema muy amplio que incluye una cantidad enorme de  especificaciones. "A los herederos varones les corresponde una parte de lo que los  padres y los parientes cercanos dejan atrás y a las mujeres herederas les corresponde una  parte de lo que los padres y los parientes cercanos dejan atrás, ya sea (la herencia) abundante o escasa es una parte prescrita por Dios" (El Corán, 4:7).


La situación de las viudas: Según el Corán las viudas y las divorciadas tienen la libertad  de casarse con quien ellas elijan. Y no existe en el Corán ninguna estigmatización de las divorciadas o las viudas: "Cuando os divorciéis de las mujeres y ellas lleguen al  final de su período de espera, o bien permaneced con ellas sin mancillar su honor y de  forma honorable o dejarlas ir sin mancillar su honor y de manera justa …" (2:231).


Libertad de expresión: Tiene derecho a la libertad de expresión lo mismo que el  hombre. Sus opiniones sensatas se toman en consideración, y no pueden descartarse sólo porque proceden del sexo femenino.


Se hace referencia en el Sagrado Corán y en la historia, que la mujer no sólo expresó su  opinión libremente, sino que discutió y participó en serias discusiones con el Profeta y  con otros jefes musulmanes (El Corán, 58:1-4; 60:10-12).


La mujer impura: El Islam no considera que la mujer a la cual le ha venido la  menstruación tenga ningún tipo de suciedad contagiosa. Vive su vida normal sólo con una restricción: a la mujer casada no se le permite tener relaciones sexuales durante el  período de menstruación.


Queda ya claro que el estatus de la mujer alcanza en el Islam una dimensión sin  precedentes y se acomoda a su naturaleza de forma realista.


Sus derechos y obligaciones son iguales a los del hombre, pero no necesaria o  absolutamente idénticos a los de éste.


* Tomado de El Estatus de la Mujer en el Islam (Ed. La Fuente

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