PROPUESTAS DE ADECUACION

Aprender desde la propia posibilidad

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- Santiago Fraga (Vicaría de Educación) - 

Ir a la escuela sólo tiene sentido si es para aprender. ¿Digo una obviedad? Sin embargo, es obvio que esto muchas veces no sucede. Aquí, allá y en todas partes se conocen casos de chicos y chicas que “aprueban sin aprobar”, que no se les pide nada en clase “porque es mejor que estén acá y no en la calle”. También lo vemos en la inclusión de chicos con necesidades educativas especia- les (que tenemos todos, a veces más, a veces menos). Repetidamente se encuentran maestras integradoras que trabajan aisladamente, sin proyecto que sustente su labor. Mal augurio, su sola presencia, nunca garantizó nada ... o hay un trabajo serio o no hay nada. Resulta imprescindible poner a los profesionales de la psicopedagogía y la educación en el centro de las decisiones sobre qué se aprende, cómo, en qué tipo de escuela o qué aprendizajes se lograron.

Evidentemente, un padre tiene todo el derecho del mundo
a buscar otras alternativas. Lo que no debería suceder es que pretenda imponer una propuesta educativa determinada. Nadie en su sano juicio iría al Hospital del Quemado a exigir, por caso, un específico tratamiento para el corazón. Sin embargo, qué parecido a lo que hoy ocurre
con la inclusión. Quizás con un agravante: desacreditar la labor de la escuela y las propuestas de adecuación curricular promueve que se abandonen iniciativas que perseguían un valioso pro- pósito: que los chicos aprendan desde su propia posibilidad.