el segundo presidente católico de EE.UU.

Biden asumió entre invocaciones a Dios, una misa y citas a la Biblia

Por la mañana concurrió a una celebración eucarística para orar por la unidad nacional. En su discurso evidenció su religiosidad y la del pueblo norteamericano, sobre las que dijo apoyarse -junto al esfuerzo de todos sus compatriotas- ante los desafíos.
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Con una misa por la unidad nacional, comenzaron este miércoles los actos de asunción de Joe Biden como presidente de los Estados Unidos, una señal de la religiosidad católica del flamante mandatario norteamericano –el segundo de esa fe después de John Kennedy- que volvió a reflejarse en su discurso inaugural con reiteradas invocaciones a Dios y citas a la Biblia y San Agustín, además de conceptos muy en línea con la última encíclica social del Papa Francisco, Hermanos Todos.

Por la mañana, en la catedral de San Mateo Apostòlestuvieron marcados por y su esposa Jill en primera fila en la Catedral de San Mateo Apóstol, en Washington, Biden se ubicó en primera fila junto a su mujer. También estaba la nueva vicepresidenta Kamala Harris, así como no solo dirigentes demócratas, sino también –para sorpresa de muchos- de no pocos republicanos, que dejaron solo al presidente saliente, Donald Trump, con ocasión de su despedida.

Ya la noche anterior Biden había participado en el National Mall de Washington de un homenaje a los 400.000 muertos por coronavirus que contó con la presencia del cardenal arzobispo de Washington, el afroamericano Wilton Gregory –designado hace un año por el Papa Fracisco- quien señaló: “Nuestra pena nos une unos a otros como un solo pueblo con corazones compasivos. Que nuestra oración fortalezca nuestra conciencia de nuestra humanidad común”.

A su turno, Biden dijo que “la única manera de sanar, es recordando. A veces, es difícil recordar, pero así es cómo sanamos. Es importante que lo hagamos como nación”. Y agregó: “Hagamos brillar las luces en la oscuridad a lo largo del estanque sagrado de la reflexión y recordemos a todos los que hemos perdido”. Acto seguido se iluminó el contorno del estanque situado frente al monumento a Lincoln mientras sonaba la canción “Hallelujah”, de Leonard Cohen.

La ceremonia de asunción también tuvo gestos religiosos cuando Bisden pidió orar un momento por las víctimas del COVID y los invitados se tomaron de la mano y oraron juntos por la paz y la unidad junto con pastores protestantes y sacerdotes católicos "Esta tierra esta hecha para ti y para mi", improvisó Jennifer López durante su interpretación de 'America'. Antes, Lady Gaga había interpretado el himno norteamericano..

"Yo, Joseph Biden, juro solemnemente que ejerceré con fidelidad el cargo de presidente de Estados Unidos, y hasta el límite de mi capacidad, preservaré, protegeré y promoveré la constitución de los Estados Unidos. Que Dios me ayude", dijo el nuevo presidente sobre la Biblia de la familia, un tomo sumamente voluminoso.

"Este es el día de la democracia, un día de historia, de esperanza, de resolución", arrancó Joe Biden, quien subrayó que "hoy celebramos la victoria de la causa de la democracia. El deseo del pueblo ha sido escuchado", ante la atenta mirada del vicepresidente saliente, Mike Pence y de los ex presidentes Bush, Obama y Clinton.

"La democracia ha vencido", recalcó Biden, recordando que "en este lugar, la violencia intentó destrozar las raíces de este país, pero nos unimos a Dios y hemos vencido". El nuevo presidente hizo un llamamiento claro a la unidad y a la responsabilidad de todos. "La historia del país depende no de unos pocos, sino de todos nosotros. Nosotros, el pueblo".

"Esta es una gran nación. somos buena gente. A lo largo de los siglos, hemos llegado muy lejos. Nos queda un largo camino por delante. Nos queda mucho por hacer", prosiguió Biden, quien insistió en que "hay mucho que reparar, mucho que construir, y mucho que ganar".

Visiblemente emocionado, el nuevo presidente admitió el impacto de "un virus que se está llevando muchas vidas, más que todas las que perdimos en la II Guerra Mundial; millones de empleos que se han perdido. Hacemos un llamamiento en pos de la justicia social, la justicia para todos no se siga retrasando aún mas".

"Venceremos a todo esto juntos", aseguró Biden, quien hizo suyas unas palabras de la investidura de Abraham Lincoln, tras la Guerra Civil americana. "Toda mi alma va en este día. Toda mi alma va para reunir a este pueblo, a volver a reunificar esta nación, pido a todos los ciudadanos que se unan a mí en esta causa".

"Reunificarnos para enfrentarnos al odio, a la ira, al extremismo, a la violencia, a las enfermedades, con unidad podemos hacer grandes cosas", insistió el líder demócrata. "Nuestra historia ha sido una lucha constante entre el ideal estadounidense de que todos hemos sido creado iguales, y esa realidad dura del negacionismo, del racismo, que nos ha dividido muchas veces. La batalla es perenne, y la victoria nunca está asegurada".

"La historia, la fe, la razón nos marcan el camino de la unidad. Nos tenemos que ver no como adversarios, sino como vecinos. Tenemos que unir fuerzas. Hay que bajar la temperatura, dejar de gritarnos", insistió, porque "no habrá paz sin unidad, solo amargura. No habrá progreso, solo una ira exhausta, no habrá nación, solo caos".

Un trabajo que hay que comenzar desde ya. "En este momento, en este lugar, vamos a comenzar a escucharnos los unos a los otros, a mostrar respeto a los demás. No todo tiene que ser fuego en este camino. Cualquier desacuerdo no tiene que llevarnos a una guerra total. Tenemos que rechazar la cultura en la que los hechos son manipulados, incluso fabricados. Queridos conciudadanos, tenemos que hacerlo distinto: estados unidos es mucho mejor que esto".

Un ejemplo de este cambio es el nombramiento de "la primera mujer que va a ser vicepresidenta. ¡No me digais que las cosas no pueden cambiar!", proclamó Biden, quien resaltó que la investidura se daba "días después de que una turba intentara silenciar con violencia el deseo de la gente. No ocurrió, no ocurrirá nunca más".

"Seré el presidente de todos los estadounidenses, de todos. Lo prometo. Lucharé igual por aquellos que me apoyaron como por los que sí lo hicieron", resaltó Biden, quien citó a San Agustín para definir "los objetivos comunes" de una sociedad basada en el amor. "¿Qué nos define? Las oportunidades, la seguridad, la libertad, el respeto, el honor, la dignidad... y sí, la verdad. Las últimas semanas nos han enseñado una lección histórica, que las mentiras buscan un beneficio, y tenemos una responsabilidad".

"No tenemos que competir en facciones distintas... tenemos que acabar con la guerra que enfrenta a demócratas y republicanos, si abrimos nuestra alma y demostramos un poquito de tolerancia, de humildad, si queremos entender los problemas de los demás. Ponte en la piel del otro, como decía mi madre".

Pese a las dificultades, Bien se mostró convencido de que "lograremos perseverar en este invierno oscuro". "Estamos en el periodo peor del virus. Tenemos que hacer frente a la pandemia como una única nación. Y os prometo lo siguiente. Tal y como dice la Biblia: La alegría llegará por la mañana, vamos a salir de esta juntos". Palabra de Dios, y también palabra de Biden, como antes lo fue de Bergoglio.

Y, por último, una llamada al mundo. "El mundo nos está viendo. Así que esto va para el mundo: EEUU ha sido puesto a prueba, y va a salir más fuerte. Repararemos nuestras alianzas, y volveremos a estar con el mundo de nuevo, para hacer frente a los retos de hoy y de mañana. Y lideraremos por el poder de nuestro ejemplo. Seremos un socio fiable".

Tras pedir un momento de silencio y oración por las víctimas del coronavirus, Biden cerró su discurso inaugural admitiendo que "nos hemos enfrentado a una enfermedad brutal, a un racismo sistémico... vamos a hacer frente a nuestras responsabilidades, vamos a levantarnos, es hora de ser audaces, hay mucho trabajo por hacer (...). Lo mejor está por venir".

Fuente: VR y RD