En la memoria de san Juan Bosco, la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina llamó a que el debate sobre la baja de la edad de imputabilidad se centre en la educación, el acompañamiento y la construcción de comunidad, en lugar de enfocarse únicamente en la pena.
El comunicado señala que reducir la edad penal como única respuesta simplifica un problema complejo que involucra a familias, escuelas, comunidades y al Estado. La Iglesia expresó su cercanía con las víctimas de delitos cometidos por menores, pero insistió en la necesidad de pensar soluciones integrales que prevengan el daño antes de que ocurra.
La nota recuerda que la Pastoral Social de la Conferencia Episcopal planteó en 2025 preguntas fundamentales: dónde se alojarían los menores, cuáles son los dispositivos provinciales disponibles y qué alternativas existen para educarlos e insertarlos socialmente. La conclusión sigue vigente: es imprescindible un sistema penal juvenil con una mirada humana, integral y esperanzadora.
El comunicado resalta el legado de san Juan Bosco, que promovió la presencia cercana de los adultos, la educación, el trabajo y la vida comunitaria como herramientas de desarrollo humano. La Iglesia subrayó que fortalecer políticas educativas y comunitarias es la forma más eficaz de construir futuro, más allá de debates centrados en la penalización.
Finalmente, la Comisión Ejecutiva afirmó que la verdadera prevención surge del cuidado compartido entre familias, comunidades y Estado, y destacó que la niñez y la juventud son “tierra sagrada donde Dios sigue sembrando futuro”.
El mensaje fue firmado por Marcelo D. Colombo, arzobispo de Mendoza y presidente; Ángel S. Card. Rossi, arzobispo de Córdoba y vicepresidente 1º; César Daniel Fernández, obispo de Jujuy y vicepresidente 2º; y Raúl Pizarro, obispo auxiliar de San Isidro y secretario general.
Fuente: AICA