en el lugar donde vivió el sacerdote

El chico que se salvó del rayo dice: fue un "milagro" del cura Brochero

Ariel iba a caballo por las sierras de Villa Cura Brochero y se salvó cuando un rayo impactó a su caballo y lo mató. Se recupera con gran rapidez en Córdoba y junto con su familia atribuyen el milagro al beato. Prometen que van a volver para agradecerle.
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El miércoles por la tarde, contra todo pronóstico, Ariel Morán fue llevado a una habitación común del Hospital de Niños, donde se repone de las lesiones que le provocó un rayo que lo atravesó el lunes al atardecer y mató a un caballo. “No me acuerdo mucho, sentí algo en el cuello que me quemaba y me tiró al piso. Ahí me desmayé y me desperté acá”, le contó ayer este chico cordobés de 13 años a Clarín. “Fue un milagro y daré las gracias al cura Brochero”, agregó, agotado.

Ariel había ido con su familia a pasar unos días de vacaciones a Villa Cura Brochero, 163 kilómetros al oeste de Córdoba capital. La familia de Ariel –sus tres hermanos y sus papás Cristian y Verónica– habían llegado al valle de Traslasierras el 18 de enero y se alojaron en la casa de unos familiares. “Estoy muy cansado y me duele un poco la pierna y el pie”, contó el nene, acompañado por sus papás y una tía en el segundo piso del hospital cordobés.

Fernanda Marchetti, subdirectora del Hospital de Niños, indicó ayer que a Ariel le quitaron las drogas de soporte y que ya respira por sus propios medios. A la tarde, fue llevado a una habitación común.

“Fue un milagro. Que mi hijo hoy esté acá con nosotros, un poco dolorido y sin otros problemas más graves es un milagro”, dijo Verónica Morán a Clarín. Y su papá, Cristian, agregó: “Está mejor. Ya come, se ríe, está un poco débil y dolorido; pero está bien. No lo podemos creer”.

La familia espera regresar cuánto antes a su casa en el barrio Ciudad de mis Sueños. Y cuando Ariel ya esté completamente repuesto, piensan regresar a Villa Cura Brochero a agradecer el milagro.

El 14 de septiembre de 2013, este cura gaucho fue beatificado por el cardenal Angelo Amato –enviado del Papa Francisco–, ante más de 150 mil fieles. Ese paso previo a su beatificación era por un milagro ocurrido en septiembre de 2000: Nicolás Flores, un nene que estaba al borde de la muerte por un accidente vial, se recuperó sin explicación científica. La familia de Ariel Morán cree que están frente a otro milagro: “El rayo tendría que haber matado al caballo y a Ariel; no se explica por qué se salvó. Y no sabemos por qué se recuperó tan rápido. El Cura Brochero le salvó la vida”, dijo la mamá de Ariel.

Ante el aluvión de visitas que querían ver “al chico del milagro” –muchos medios locales y nacionales buscaron una entrevista–, los padres decidieron preservarlo: “Está cansado, dolorido; no se acuerda de mucho, sólo de que algo lo quemó y lo hizo caer. Mi otro hijo fue el que vio y nos contó lo que pasó”, detalló la mujer.