el cargo estaba vacante desde hacía 9 meses

El Papa designó a un arzobispo polaco Nuncio en la Argentina

Se trata de Miroslaw Adamczyk. Era hasta ahora nuncio en Panamá. Sucede a monseñor Kalenga, quien falleció en junio. El nombramiento completa la representación bilateral, con la embajadora argentina Fernanda Silva confirmada ante la Santa Sede.
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Sergio Rubin

Finalmente, el Papa Francisco designó al Nuncio Apostólico en la Argentina, su embajador en el país. Se trata de monseñor Miroslaw Adamczyk, oriundo de Polonia, que se venía desempeñando en el mismo cargo en Panamá. La titularidad de la Nunciatura en Buenos Aires estaba vacante desde junio del año pasado cuando murió en Roma el arzobispo congoleño Léon Kalenga Badikebele como consecuencia de una fulminante enfermedad.

Monseñor Adamczyk nació hace 57 años en Gdansk, la emblemática localidad donde el líder sindical Lech Walesa inició la resistencia al régimen comunista, punta de lanza del desmembramiento soviético con el apoyo del Papa Juan Pablo II.Licenciado en derecho canónico y egresado del servicio diplomático en 1993, se desempeñó en las nunciaturas de Madagascar, India, Hungría, Bélgica y Venezuela .

También fue nuncio en Liberia y Gambia durante el pontificado de Benedicto XVI. Y en Sierra Leona y, últimamente, como se apuntó, en Panamá durante el papado de Francisco, a quien acogió en la Nunciatura en este último país en enero del año pasado con ocasión de la visita del Papa para presidir una nueva edición de la trianual Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).

Monseñor Adamczyk –que se ocupa de las relaciones del Vaticano con el Estado y del vinculo con la Iglesia en el país- llega  poco después de que el presidente Alberto Fernández le pidió a Francisco ayuda en el campo internacional, particularmente ante la compleja renegociación de la deuda externa en la que la Casa Rosada apuesta todo para poner en marcha la economía.

De hecho, el Papa respaldó el criterio argentino de que deben flexibilizarse los pagos e incluso condonarse parcialmente para no someter a sacrificios insoportables a los sectores más vulnerables, retomando la posición de Juan Pablo II . Fue durante un encuentro sobre economía y solidaridad que se realizó días pasados en El Vaticano.

De aquel encuentro participaron la titular del FMI, Kristalina Georgieva, y el ministro de Economía argentino, Martín Guzmán, además de ministros y economistas de renombre de varios países. Se descuenta que Francisco también intercedió ante la canciller alemana, Angela Merkel, cuyo país tiene gran peso en el Fondo después de EE.UU.

Paralelamente, la Conferencia Episcopal, a través de Cáritas, decidió sumarse a la Campaña Nacional contra el Hambre que viene desarrollando el Gobierno. Y, en general, la Iglesia viene desplegando una amplia asistencia en las barriadas pobres del país, además de iniciativas de contención para jóvenes que procuran dejar las adicciones.

Pero también llega en momentos en que el presidente se apresta a enviar al Congreso un proyecto para la legalización del aborto a la que se opone tenazmente la Iglesia. La decisión de Fernández determinó que los obispos convocaran a una misa en Luján para el 8 de marzo, en el inicio de una campaña para oponerse.

La designación se produce, además, tras las ideas y vueltas que rodeó a la nominación del embajador argentino ante la Santa Sede. Inicialmente, había trascendido que el candidato era el diplomático Luis Bellando. Incluso se dijo que El Vaticano lo había rechazado por ser un católico separado y en nueva unión.

Fuentes de la Santa Sede lo negaron, dijeron que sus antecedentes ni siquiera habían comenzado a ser tratados. Luego se supo que Bellando estaba perfectamente casado por iglesia. Esto puso en evidencia una interna entre el secretario de Planeamiento Estratégico, Gustavo Béliz, que impulsaba a Bellando, y la cancillería.

Finalmente, fue nominada la diplomática María Fernanda Silva, cuyo placet otorgó recientemente El Vaticano.  

Fuente: Clarín y VR