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Femicidio en Neuquén: La Iglesia pide justicia y reza por la víctima

El obispo, Fernando Croxatto, pidió "la conversión del corazón para caminar hacia la paz y la amistad social". La comunidad parroquial de Nuestra Señora de Los Lagos hizo vigilias de oración y pidió justicia para Guadalupe Curual (21), madre de una beba.
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La diócesis de Neuquén compartió el dolor expresado por la comunidad parroquial de Nuestra Señora de Los Lagos a raíz del femicidio de Guadalupe Curual, una joven de 21 años asesinada en la noche del 23 de febrero en Villa La Angostura.

La joven, madre de una beba de un año, había denunciado previamente a su expareja, de quien había recibido amenazas.

"Nos unimos al dolor que está viviendo nuestra Villa La Angostura por Guadalupe", expresó la comunidad en una publicación de la página de Facebook de la parroquia Nuestra Señora de Los Lagos, publicación que fue compartida por la diócesis de Neuquén.

"Como cristianos pedimos para que Guadalupe esté junto a Dios disfrutando de las verdes praderas de su Reino, que contemple el rostro amoroso del Padre Celestial", rezaron, pidiendo especialmente "por su querida familia, por su pequeña".

El obispo de Neuquén, monseñor Fernando Martín Croxatto, se pronunció sobre lo sucedido: “En este tiempo en que estamos sumergidos en incertidumbres y se acrecientan las violencias, donde pareciera que hemos perdido el rumbo como sociedad, creo que lo más importante es justamente recuperar la identidad como personas desde lo profundo del corazón humano”.

“En este sentido, el papa Francisco lo expresa con todas las letras cuando en la carta encíclica Fratelli tutti analiza los contextos y tendencias actuales que degradan el crecimiento y desarrollo de la fraternidad universal, y dice explícitamente que es un hecho que doblemente pobres son las mujeres que sufren situaciones de exclusión, maltrato y violencia, porque frecuentemente se encuentran con menores posibilidades de defender sus derechos”.

“Pareciera que no nos reconocemos unos a otros y el otro, justamente, es el que me hace daño. Por eso, recuperar nuestra identidad como personas es tarea de toda la sociedad. Como cristianos sabemos que tiene que ver con la conversión del corazón y tenemos que poder acompañar estos procesos donde la caridad empieza en nuestra propia casa y se extiende más allá de mí mismo”.

“Y por eso no hay ley que pueda sostener esto. Sólo con la extensión de lazos y vínculos de verdadera fraternidad podremos empezar a caminar mejor y hacia la paz y la amistad social”, aseguró.

Por su parte, el párroco de Nuestra Señora de los Lagos, de Villa La Angostura, Julio César Mora González, expresó en primer lugar “una solidaridad muy grande para con la familia de Guadalupe”, y aseguró: “Estamos muy doloridos, muy acongojados con todo lo que ha pasado”, por eso se comprometió a “acompañar en el dolor”.

“Sabemos que en estos momentos ninguna palabra ayuda, pero sabemos que el pueblo está con ellos, que la comunidad está con ellos, que los respalda al 100%. Pedimos también por la pequeña, para que también reciba todo el amor y la ternura de su familia y de Dios, y nuestra intención más grande es nuestra oración por Guadalupe”.

“Durante el día hemos estado haciendo momentos de oración, la gente también hizo una pequeña vigilia, y hemos querido ante todo unirnos, para que descanse en paz, para que esta chica que fue violentada, que fue golpeada, maltratada, que venía ya de una serie de atropellos, encuentre esa paz, esa tranquilidad en Dios”.

“Así como dice el libro del Génesis: la sangre de Abel pedía justicia a Dios, Dios le dice ‘la sangre de tu hermano clama a mí’, lo que pedimos es justicia para Guadalupe, para su familia, pedimos que a nivel sociedad podamos revisar muy bien todas estas causas, que podamos revisar la justicia y todo lo que en estos casos se debe hacer. Sabemos que hubo denuncias, que este hombre tenía antecedentes, así que lo que pedimos es que se fortalezca la justicia, que realmente haya justicia para esta chica”, puntualizó el párroco.

A tres años de un doble femicidio

El lunes 22 de febrero el obispo Croxatto estuvo en el distrito Las Ovejas en un acto en memoria del doble femicidio ocurrido allí hace tres años, donde rezó por un “cambio en la sociedad” que ponga un freno a los femicidios.

En la ceremonia que recordó a Karina y Valentina Apablaza, madre e hija víctimas de un doble femicidio en 2018, el prelado invitó a hacer “juntos un camino distinto, a renovarnos como sociedad”. “Todos tenemos que convertirnos”, aseguró.


Fuente: AICA / La Mañana de Neuquén