oración del viernes en al-aqsa

Jerusalén: Países árabes ven provocación de Israel en Ramadán

La mayoría de los países de Medio Oriente reprochó a Israel ofender los sentimientos de todos los musulmanes al reprimir a palestinos en la Explanada de las Mezquitas. Choques ante restricciones para acceder al recinto sagrado y por desalojo de familias.
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Los países árabes de Oriente Medio condenaron en las últimas horas el "asalto" por las fuerzas de seguridad israelí a la Explanada de las Mezquitas, y particularmente a la de Al Aqsa, en Jerusalén Este ocupado, que consideraron una "provocación" a los sentimientos de los musulmanes por ocurrir durante el Ramadán, su mes sagrado.

Varios de los países incluyeron en su repulsa la intención de Israel de desalojar a los vecinos palestinos del barrio de Sheikh Jarrah.

Los choques entre fieles musulmanes palestinos y la policía israelí, que los reprimió hasta provocar más de 200 heridos en la Explanada de las Mezquitas, generó llamados a la calma por parte de los países de Medio Oriente, Estados Unidos, la Unión Europea y otras potencias.

Tras las oraciones musulmanas del último viernes de la fiesta musulmana del Ramadán, la policía antidisturbios israelí disparó balas de goma, gases lacrimógenos y granadas ensordecedoras contra los palestinos que arrojaron piedras y botellas.

Según la Media Luna Roja Palestina, al menos 205 palestinos resultaron heridos, la mayoría en la Explanada de las Mezquitas, uno de los lugares más disputados en la Ciudad Vieja de Jerusalén.

Los enfrentamientos se produjeron después de que las tensiones aumentaran en las últimas semanas por las restricciones israelíes al acceso a partes de la Ciudad Vieja durante el Ramadán y la amenaza de desalojo que pesa sobre cuatro familias palestinas en el este de Jerusalén para dar paso a los colonos judíos.

Además, horas antes, la policía israelí mató a dos palestinos e hirió gravemente a un tercero, después de que abrieran fuego contra un puesto de control militar en el norte de Cisjordania.

Se esperan nuevas concentraciones el sábado, convocadas por el Alto Comité de Seguimiento de los Árabes de Israel, un grupo de presión que llamó a manifestaciones en solidaridad con los palestinos de Jerusalén.

La Explanada de las Mezquitas (llamada Monte del Templo por los judíos) es el tercer lugar santo del islam y está situada justo encima del Muro de los Lamentos, el lugar de plegaria más importante para los judíos.

Aunque la tensión es habitual en esa parte de la Ciudad Vieja de Jerusalén, la violencia no lo es dentro de la explanada, que acostumbra a ser vigilada a distancia por la policía israelí.

Pero el viernes era el último del mes de ayuno de Ramadán y se concentró una gran multitud de musulmanes en la explanada.

Ante la violencia,  la Liga Árabe condenó en un comunicado la actuación de las fuerzas de seguridad israelíes y, en palabras de su secretario general, Ahmed Abulgueit, consideró que "este ataque provoca los sentimientos de los musulmanes de todo el mundo" y "puede causar una explosión de la situación en los territorios ocupados".

"La elección de las fuerzas de ocupación de este momento, durante el mes sagrado de los musulmanes, refleja un intención deliberada de provocar a los palestinos" y de causar una "escalada", añadió Abulgueit, que acusó al Gobierno israelí de estar "completamente cautivo de los colonos y de su agenda extremista".

Jordania, a quien el tratado de paz con Israel de 1994 le reconoce como guardián lugares sagrados islámicos y cristianos de Jerusalén Este, fue uno de los primeros países de Oriente Medio en reaccionar a lo que consideró el "asalto" a la Mezquita de Al Aqsa, el tercer lugar más sagrado del islam, como "una violación flagrante y una acción salvaje".

Egipto instó a las autoridades israelíes a "detener cualquier práctica que viole la santidad de la Mezquita de Al Aqsa y el sagrado mes del Ramadán", y condenó su política de asentamientos y particularmente su intención de desalojar a familias palestinas en el barrio de Sheikh Jarrah, en Jerusalén Este, según un comunicado de Exteriores.

Igualmente hicieron mención a la situación de Sheikh Jarrah el Líbano y Baréin.

Este último, que el año pasado se convirtió en el segundo país del golfo Pérsico en establecer relaciones diplomáticas con Israel, pidió a este que detuviera las "provocaciones inaceptables" en la Mezquita de Al Aqsa y la evacuación de los hogares palestinos de Jerusalén.

El Líbano calificó de "brutal" el "ataque contra fieles inocentes" en la simbólica mezquita y aseguró que la intención de expulsar de sus hogares a los residentes de Sheikh Jarrah "bajo los ojos de todo el mundo" es "un comportamiento que no difiere de las prácticas de limpieza étnica".

Por su parte, Catar apuntó que "el asalto de las fuerzas de ocupación israelíes a la Mezquita de Al Aqsa" es una "provocación para los sentimientos de millones de musulmanes en todo el mundo" y "una violación de los derechos humanos y los acuerdos internacionales".

La cartera de Exteriores de Arabia Saudí, sin embargo, emitió un comunicado en el que no hizo mención a los hechos en la Explanada de las Mezquitas, y en el que se limitó a mostrar su oposición a "los planes y procedimientos de Israel para evacuar a los hogares palestinos en Jerusalén e imponerles la soberanía israelí".


Fuente: Agencias