ANTES DE PRESENTARSE EN EL TEATRO COLÓN

La Orquesta Árabe Judía hizo escuela en Buenos Aires

Sus integrantes tocaron en una sinagoga y en un colegio católico y respondieron preguntas de los alumnos.
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-- por Yasmín Diamore --

La música es la forma. El encuentro de religiones y culturas es el objetivo y en Buenos Aires quedó claro. La joven Orquesta Árabe Judía de Israel, invitada por la Fundación del Banco Ciudad y Valores Religiosos, tenía una cita en el Teatro Colón. Y hubiese sido motivo suficiente para atravesar el mundo. Sin embargo, su mensaje de unidad en la diversidad quiso ganarse más testigos.

La previa al Colón fue en una sinagoga y en un colegio católico, ambos ante alumnos y vecinos que pudieron saciar su curiosidad en una especie de clase abierta al final de cada presentación. “¿Cuán fácil o difícil es para ustedes tocar juntos en Israel?”, lanzó el público que se acercó el martes 30 de junio a la emblemática sinagoga de la calle Libertad. “¡Easy! (fácil)” gritó Sireen de 22 años, sentada al piano. El director de la orquesta, Taiseer Elias, tomó el micrófono y agregó: “Muy fácil. La prueba es esta maravillosa conjunción de músicos”.

Durante casi 40 minutos de con- cierto, los 17 músicos musulmanes, drusos, judíos y cristianos dieron testimonio de la convivencia pacífica y creativa entre religiones. La mayoría de los oyentes del primer templo judío de la Argentina son alumnos de sexto y séptimo grado de la Escuela Normal Superior N° 8 ‘Julio Argentino Roca’. Uno de ellos se atrevió a pedirles a los músicos que levantaran sus instrumentos para poder verlos. Es que además de los tradicionales, había un violín en su versión occidental y oriental; un acordeón afinado para producir otros tonos; y el derbake, un elemento de percusión típico de la música árabe.

Guiados por el director de orquesta, interpretaron piezas de origen árabe, libanés y hasta una canción pop de la artista israelí Noa. Entre los alumnos desorientados por los particulares sonidos hubo una que sabía de qué se trataba. Era Karen de 12 años. “Me encantan las novelas árabes e hindúes y su música. Busco temas y cantantes en Youtube. La conozco a Noa”, dijo, mientras caminaba a sacarse una foto junto a sus compañeros y los músicos.

El segundo recital porteño fue en el colegio católico María Auxiliadora del barrio de Almagro, tres días antes de llenar el Colón. Allí, otras 300 personas pudieron primero escuchar y, luego, preguntar. Alumnos en su mayoría y algunos adultos interesados que completaron el cupo. La Dirección General de Cultos del Gobierno de la Ciudad los homenajeó con una mención especial que entregó al di- rector de la orquesta. Distinguieron su valioso aporte en diversidad cultural y construcción por la paz y valoraron el testimonio interreligioso de la propuesta.

En la Argentina, la razón de ser de esta orquesta juvenil israelí quedó plasmada por quienes tocaron y donde lo hicieron.