JUDAÍSMO

Maestra de tradición

La escuela Natan Gesang, la primera en la que se enseñó hebreo en la Ciudad y premiada por su educación para la diversidad, tendrá nueva sede.
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Es la primera donde se enseñó hebrero. Y un modelo de educación para la diversidad, al punto que recibió el premio a la Escuela Innovadora que otorga el Gobierno de la  Ciudad. Se trata de la escuela Natan Gesang, una de las más antiguas de la ciudad de Buenos Aires, que acaba de cumplir 92 años.
Su historia nace con la corriente migratoria judía de 1920, donde un grupo de dirigentes sionistas crea el “Templo Iavne”  y luego, el primer instituto educativo en el país de enseñanza judaica en idioma hebreo denominado “Escuela hebrea moderna”. En los años ’50 se convertiría en Natang Gesang, en honor a uno de los pioneros. A lo largo de estos años, por diversas crisis económicas propias y del país, la escuela pasó por más de seis mudanzas (hoy está en Perón al 2.400). Pero antes de fin de año va a ver cumplido el sueño de sus fundadores cuando en noviembre se coloque la piedra fundamental de un edificio propio. La nueva escuela, que estará en Cabrera y Agüero, en Barrio Norte, podrá albergar hasta 560 niños de jardín y primaria y tendrá una arquitectura en línea con las normas de “Escuelas Seguras” que requiere el Gobierno de la Ciudad.
“Hoy estamos construyendo las bases para los próximos 90 años, nuestra tradición no cambia, se renueva, porque en nuestra institución nos comprometemos a enseñar los valores de nuestro pueblo con experiencias que se viven y se sienten en las prácticas cotidianas”, dice Roxana Sohn, presidenta de Natan Gesang y del Templo Bet-Jai.
La propuesta de la escuela es ir más allá de los límites geográficos o, como apunta Sohn, “abrir una ventana al mundo para conocer realidades sociales y culturales”. De ahí que tanto las expresiones en el arte, la ciencia, la tecnología y la computación posibilitan inter-cambios con escuelas de países como Estados Unidos, Israel y Canadá. “De esta manera –agreganuestros alumnos aprenden a comunicarse con naturalidad en castellano, hebreo e inglés, y pueden rendir exámenes internacionales avalados por la Universidad de Cambridge”. Aunque quizá lo que más se destaca es el sentido de pertenencia de muchos alumnos y docentes, hijos de la 2ª y 3ª generación de ex alumnos que hoy vuelven a elegirlo. Porque las épocas fueron cambiando, pero el espíritu de sus fundadores, aún perdura en el corazón del Natan Gesang.