Sábado 07.02.2026

La libertad religiosa cada vez más en riesgo

Más del 80 % de la población mundial es acechada por su fe

Referentes internacionales en derechos humanos alertaron sobre la expansión de la persecución más allá de las fronteras nacionales, el uso de tecnologías para el control de las creencias y la urgencia de articular una respuesta global y transversal.
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Los copresidentes de la Cumbre Internacional sobre Libertad Religiosa 2026 (IRF Summit), Sam Brownback y Katrina Lantos Swett, compartieron un balance actualizado sobre la situación de la libertad religiosa en el mundo y la evolución del movimiento que la promueve.

El encuentro, celebrado en Washington, D.C., y que finalizó el martes, reúne a una extensa alianza internacional de organizaciones religiosas y defensoras de los derechos humanos que trabajan para garantizar la libertad de religión o de creencias a nivel global.

Brownback, quien fue embajador itinerante para la libertad religiosa internacional durante la primera administración de Donald Trump, y Lantos Swett, actual presidenta de la Fundación Lantos para los Derechos Humanos y la Justicia y ex presidenta de la Comisión de Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional (USCIRF), coincidieron en señalar avances y retrocesos en este ámbito.

Al analizar el contexto actual, Lantos Swett destacó que un número creciente de países está asignando recursos y designando representantes de alto nivel específicamente dedicados a la defensa de la libertad religiosa. Sin embargo, advirtió que el panorama general sigue siendo preocupante, ya que más del 80 % de la población mundial vive en lugares donde este derecho fundamental sufre algún tipo de restricción, persecución o presión social y legal.

Entre los desafíos emergentes, señaló la llamada “represión transnacional”, una práctica mediante la cual ciertos gobiernos extienden amenazas, intimidación y violencia más allá de sus propias fronteras contra personas o comunidades religiosas.

Lantos Swett indicó que China, Irán y Rusia figuran entre los países con peores antecedentes en materia de libertad religiosa. En el caso chino, expresó especial inquietud por los intentos del gobierno de controlar a la Iglesia Católica, incluyendo el nombramiento de obispos y la limitación de sus actividades. También alertó sobre el uso de propaganda falsa y los posibles efectos de la inteligencia artificial, tanto positivos como negativos, en la defensa de los derechos de conciencia.

Por su parte, Brownback afirmó que la violación de la libertad religiosa es uno de los problemas de derechos humanos más graves y extendidos a nivel mundial, que afecta a creyentes de todas las religiones. Subrayó que es necesario que la comunidad internacional tome mayor conciencia y actúe frente a esta realidad.

Coincidió en señalar a China como el principal infractor en este ámbito y mencionó además a Nigeria y al subcontinente indio como regiones de especial preocupación. Según explicó, China no solo reprime a su propia población, sino que también exporta tecnologías de vigilancia y control que podrían estar siendo utilizadas en decenas de países.

Durante un panel celebrado el 2 de febrero, Brownback reflexionó sobre el momento actual del movimiento por la libertad religiosa, afirmando que ha pasado de ser poco visible a ocupar un lugar central en el debate público. En ese contexto, insistió en la necesidad de actuar con rigor, prudencia y valentía, basándose en hechos sólidos.

Ambos copresidentes resaltaron la importancia de construir alianzas más amplias, integrando a actores de los movimientos por la democracia y la seguridad, con el objetivo de consolidar un movimiento global de base.

Lantos Swett subrayó que la defensa de la libertad religiosa trasciende la coyuntura política y debe mantenerse como una causa no partidista, capaz de unir a personas con distintas posturas ideológicas. También señaló que el crecimiento del movimiento está vinculado a una reacción frente al nihilismo presente en muchas sociedades actuales, especialmente entre los jóvenes, quienes buscan un sentido más profundo de propósito y significado.

Finalmente, expresó su esperanza de que esta búsqueda impulse la formación de una nueva generación de líderes comprometidos con la defensa de la libertad religiosa en todo el mundo.

Fuente: EWTN