Miércoles 24.04.2019

HABLÓ EL LAICO MÁS INFLUYENTE DEL VATICANO

"Mediación, manotón de ahogado de un régimen acorralado"

Lo afirmó el vicepresidente de la Pontificia Comisión para América Latina, Guzmán Carriquiry, al reiterar la disposición papal a facilitar todo diálogo o negociación, incluso una mediación, si las condiciones se hacen "razonables y realistas".
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El vicepresidente de la Pontificia Comisión para América Latina, Guzmán Carriquiry, escribió un artículo en Vatican News en el que insiste en que la Iglesia ha de estar "dispuesta a facilitar todo diálogo o negociación, incluso una mediación, si las condiciones la hacen razonable, realista y con posibilidades de resultados benéficos", incluso, como es el caso, "cuando los precedentes planteen muy serias dudas acerca de la credibilidad de la solicitud llegada por carta al Santo Padre".

Así, Carriquiry recuerda cómo en 2016 Francisco ya se ofreció a facilitar el diálogo en Venezuela, encontrándose "con la resistencia del régimen de Maduro y con la realidad de una oposición dividida y confusa. ¡Cómo no recordar incluso los insultos pronunciados por voceros del régimen de Maduro en respuesta a la carta en la que el Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado, planteaba algunas condiciones necesarias para aquel diálogo!".

"Que la solicitud de una mediación sea el manotón de ahogado de un régimen que se siente acorralado, aislado interior y exteriormente, con el propósito de ganar tiempo y respiro, pero que no esté realmente movida por un sincero propósito de ayudar a sacar el país del pantano en el que ha sido sumido, es una hipótesis que no puede no tenerse  muy presente", subraya el experto, quien subraya que, en la actualidad, la oposición "ya no está dividida, sino que habla con una sola voz a través del liderazgo de Guaidó".

Un Guaidó que no pidió la mediación consensuada, necesaria para la intervención papal, sino que instó a Francisco a colaborar para "el fin de la usurpación del poder".

"No queda más que auspiciar y rezar que la actual situación dé lugar efectivamente a un proceso de transición, si fuera posible por un gobierno de unidad nacional que contara con la credibilidad y el consenso popular para abrir caminos de esperanza, pacificación y reconstrucción en ese país 'bolivariano', atendiendo ante todo las penurias padecidas desde hace muchas décadas por vastos sectores del pueblo venezolano que siguen sufriendo la exclusión y condiciones indignas de vida", concluye Carriquiry.