En Qaraqosh, Irak

Monjas abren colegio y capilla en ciudad cristiana destruida por ISIS

Las religiosas dominicas de la Congregación de Santa Catalina de Siena, presentes en la llanura de Nínive desde 1890, trabajan en la reconstrucción de la ciudad iraquí devastada por los yihadistas al ritmo del retorno de la comunidad cristiana.
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Conforme regresan más cristianos a Qaraqosh (Irak), ciudad que durante años estuvo bajo el terror del ISIS, una congregación religiosa anunció que abrirá un nuevo colegio y una capilla como signo de esperanza para la comunidad, pues ayudarán a resurgir la fe y promover el desarrollo local.

La noche del 6 al 7 de agosto de 2014, los yihadistas atacaron y tomaron Qaraqosh, la principal ciudad cristiana de la Llanura de Nínive, situada a 25 km de Mosul (Irak). El grupo terrorista también ocupó otras ciudades como Karamles y Teleskuf. Unos 120 mil cristianos se vieron forzados a huir hacia Erbil, la capital del Kurdistán iraquí.

Durante la ocupación, los terroristas quemaron y profanaron las iglesias y monasterios de estas ciudades, y también destruyeron las casas y las carreteras. En 2016, luego de la ofensiva del ejército iraquí y de los kurdos, el ISIS fue expulsado de la llanura de Nínive.

Desde entonces inició la reconstrucción de la ciudad y el regreso paulatino de la comunidad cristiana. La Iglesia también intervino en este proceso, un ejemplo son las religiosas dominicas de la Congregación de Santa Catalina de Siena, que tienen presencia en la zona desde 1890.

Las religiosas, que son reconocidas por su servicio a la educación en la zona desde hace más de 130 años, fueron unas de las primeras en regresar a Qaraqosh para trabajar en la restauración de la comunidad. 

Según la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN), su presencia animó a muchos cristianos a retornar a su tierra natal, y hoy son un signo de esperanza, pues están por abrir una nueva escuela secundaria en Qaraqosh,

La priora de la congregación dominica, sor Clara Nas, dijo a ACN que desde 2016 soñaba con construir un colegio local de nivel secundaria. Si bien parecía una locura debido al sufrimiento causado por el ISIS y con una ciudad completamente destruida, la religiosa nunca renunció a su meta.

“Nuestro objetivo era proporcionar a los jóvenes un lugar de reconciliación y curación después de la terrible experiencia de años de desplazamiento forzado a causa del ISIS”, dijo la religiosa.

En 2018, sor Clara Nas solicitó el apoyo de ACN y de la Cancillería Federal de Austria, y ambas instituciones se comprometieron a contribuir en la construcción del nuevo colegio.

La mayoría de las familias recibieron la noticia del proyecto con “una inmensa alegría”, pues una de las “mayores preocupaciones de los que habían regresado o de los pensaban regresar era la educación de sus hijos”, señaló ACN.

La fundación pontificia señaló que en la actualidad la calidad educativa en Qaraqosh “es muy pobre”, y que las escuelas deben dividirse en dos turnos para satisfacer el gran número de alumnos que hay. Precisó que “un grupo de estudiantes asiste a primera hora del día y un segundo grupo de estudiantes por la tarde”.

A este problema se suma que los colegios locales “no tienen los suficientes suministros”, y que hay muy pocos profesores, pues “el gobierno no ofrece suficientes plazas de enseñanza en la zona, ni paga sueldos que permitan a los profesores vivir de eso”, indicó.

ACN señaló que la comunidad local conoce y aprecia a esta congregación por “su gran y larga experiencia en educación”. Indicó que “antes de la invasión del ISIS, las religiosas ya dirigían la escuela primaria Al-Thaira”, y cuando viajaron a Erbil como refugiadas, continuaron con su misión enseñando a los niños desplazados “en colegios provisionales construidos en contenedores de metal”.

En 2017, la escuela primaria Al-Thaira fue reabierta y hoy tiene 427 alumnos. Se espera que el colegio de nivel secundaria de tres pisos “abra sus puertas el 1 de octubre con una capacidad de 625 alumnos de entre 13 y 18 años”, precisó.

“Como hermanas dominicas, confiamos en que la educación ilumina la mente y abre el corazón a la verdad. Por eso lanzamos este proyecto de abrir un nuevo instituto de secundaria en un pueblo donde los jóvenes necesitan desesperadamente un ambiente intelectual sano”, dijo sor Clara a ACN.

El impacto de la nueva escuela en el desarrollo de la ciudad será positivo porque fortalecerá el sistema educativo local, que ya no se da abasto. Cabe destacar que el nuevo colegio contará con un campo de deportes que estará a disposición de todos los jóvenes de la zona, incluidos los que no asisten a la escuela.

Además, traerá nuevas oportunidades de empleo a la población local, pues además de los hasta 200 ingenieros, constructores y obreros contratados para la obra, se ofrecerá trabajo a profesores y personal no docente de la zona.

Finalmente, el colegio ayudará a continuar cultivando la fe de la comunidad cristiana. Las religiosas señalaron que planean tener una capilla y un capellán en su nueva escuela, por el gran soporte espiritual que brinda a los jóvenes. El lugar de oración estará abierto al público, y se podrán realizar diferentes actividades religiosas como catequesis de Primera Comunión, etc.

Las religiosas agradecieron a la fundación pontificia y a todos los benefactores que con sus donaciones hicieron posible la obra.

“Les agradecemos profundamente su solidaridad y apreciamos mucho su apoyo tanto moral como financiero para ayudarnos a permanecer en nuestra tierra”, dijo sor Clara a ACN.

Además del colegio de secundaria de Qaraqosh, la fundación pontificia ACN apoyó diversos proyectos para ayudar a las familias cristianas a retornar a su tierra luego de la expulsión del ISIS, como la reconstrucción de seis guarderías y un orfanato.

Fuente: ACI Prensa