Reclamo de un clérigo muy cercano al Papa

Restricción a misas: Arzobispo se quejó al gobierno bonaerense

Se trata del platense, Víctor Manuel Fernández. Reveló que le transmitió al jefe de Gabinete que considera “muy abusivo y completamente desproporcionado” que se haya reducido de 20 a 10 personas la asistencia a los oficios en espacios abiertos.
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El arzobispo de La Plata, Víctor Manuel Fernández -muy cercano al Papa Francisco-, le transmitió al jefe de Gabinete del gobierno bonaerense, Carlos Bianco, su “perplejidad” por la reducción a un máximo de diez personas la presencialidad en los oficios religiosos al aire libre la capital de la provincia, media extensiva a los partidos del conurbano.

“Reducir ahora ese número para la fase 2 y aun para la 3, a sólo 10 personas, nos parece a todos muy abusivo y completamente desproporcionado”, reveló monseñor Fernández en un comunicado. Y aclaró que “esto se plantea no desde el punto de vista de la fe, sino desde la misma evidencia racional”.

El arzobispo de La Plata no hizo mención a la foto que el presidente Alberto Fernández, la vicepresidenta Cristina Kirchner y el gobernador Axel Kicillof se tomaron con funcionarios, intendentes y militantes tras un acto en Ensenada, pero el malestar por el contraste era evidente en medios eclesiales.

Fernández dice que le transmitió a Bianco que “hasta ahora, siempre hemos hecho enormes esfuerzos para acatar y explicar las medidas sanitarias. Yo mismo hice una carta fundamentando las atribuciones de las autoridades aun cuando se trata de actos de culto, pero esto supone que se trate de medidas racionales”.

“Tensar tanto la cuerda no nos ayuda. Basados en la actividad permitida 104, del decreto nacional, ya estábamos celebrando las misas al aire libre con 20 personas, y así lo estábamos haciendo, con distancias de más de dos metros entre personas o burbujas”, señala.

Detalla que “para hacerlo, los sacerdotes han celebrado muchas Misas en distintos horarios de manera que pudiéramos cubrir mínimamente la demanda, al menos de las personas que más lo requieren”.

“Nos parece extraño que se considere un culto religioso más peligroso que una actividad deportiva”, afirma.

Insiste en que “no pedimos que se consideren los actos del culto desde el punto de vista de la fe. Pero -añade- con una mirada meramente humana se advierte que 20 o 30 personas a dos metros de distancia en una Misa al aire libre no tienen riesgo de contagio”.

“Se ignora un hecho constatable: la misa es un acto muy estático. La gente no se mueve, no hablan entre sí, no se tocan, no hay interacción. La única interacción que existía era el saludo de la paz que se ha quitado”, explica.

Considera que “en un partido de futbol, en cambio, hay contacto, cercanía interpersonal, se tocan, se gritan, se respiran encima, y los riesgos son claramente diferentes”.

“Aun los grupos de personas que se juntan a merendar en una plaza -asevera-, tienen mucho mayor contacto que en una misa. De hecho, en algunos de los decretos emanados hasta ahora se insinuaba una distinción, pero en estas últimas medidas ha desaparecido y no vemos que esto sea razonable”.

Y concluye: “Si se quiere obrar de manera realmente razonable y científica, entonces lo racional sería distinguir los actos de culto de otros tipos de reuniones, y habilitar un número mayor de personas que haga que la norma sea realmente practicable”.

El fin de semana pasado la policía irrumpió durante una misa de primeras comuniones en un predio de Adrogué para pedir su suspensión, aunque en ese caso eran más de 20 las personas presentes, si bien con los cuidados aconsejados.

Fuente: Clarín y VR