misas con hasta diez fieles y al aire libre

Restricciones: Otros tres obispos bonaerenses también se quejan

Los diocesanos de Mar del Plata, Chascomús y 9 de Julio expresaron su repudio al aforo máximo y resaltaron la inequidad respecto de otras actividades como los deportes. Dos de ellos iniciaron gestiones en la gobernación para que se revean los cupos.
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Ante las nuevas restricciones por la pandemia, que limitan la participación en las celebraciones religiosas a diez personas al aire libre desde el 1° de mayo en el área metropolitana y en la provincia de Buenos Aires, la Iglesia católica reaccionó con malestar y realiza gestiones ante las autoridades bonaerenses para que se revisen.

Al pronunciamiento del arzobispo de La Plata, Víctor Manuel Fernández, ante el jefe de Gabinete provincial por considerar “muy abusivo y completamente desproporcionado” el aforo máximo, se sumaron tres obispos bonaerenses con declaraciones similares.

Desde la diócesis de Mar del Plata se informó que el obispo Gabriel Mestre realiza gestiones ante la Dirección Provincial de Relaciones con la Comunidad para pedir "con delicadeza y urgencia una revisión de las nuevas disposiciones”.

En el marco de la predicación de los ejercicios espirituales a la comunidad monástica trapense, y luego de la perplejidad inicial ante las restricciones a las celebraciones del culto, el diocesano inició gestiones ante el organismo del gobierno provincial.

En consonancia con lo ya expresado por su vicario general, Mestre manifestó que considera "desproporcionadas" las nuevas medidas. Al respecto, señaló el modo en que se venían realizando las celebraciones sin dificultades, de acuerdo a un riguroso respeto del protocolo vigente.

Mestre, además, manifestó su preocupación: “Soy consciente de la gravedad de la situación y soy el primero en alentar a la Iglesia católica de Mar del Plata en los cuidados que se deben tener. Pero las normativas y los protocolos deben ser proporcionados para todos según cada momento sanitario particular". Hasta el momento, no ha recibido respuesta.

También el prelado de Chascomús, Carlos Humberto Malfa, reiteró las gestiones ante la Gobernación de la Provincia para que se revean “las medidas desproporcionadas que restringen la libertad de culto”.

Monseñor Malfa, expone su obispado en un comunicado, “ha tenido una larga conversación telefónica con el director provincial de Relaciones con la Comunidad, licenciado Federico Borgnia, a quien le manifestó, además de verbalmente, a través de una carta destinada al conocimiento del Gobernador y del Jefe de Gabinete, el descontento y perplejidad con el que ha recibido las medidas establecidas por la Resolución 1555/2021 del MJGM”.

El obispo le expresó “el malestar creciente de la feligresía católica por la inequidad de las nuevas medidas” que establecen un trato desigual en las modalidades de las actividades permitidas y prohibidas. Como así también que: “Las medidas excesivas generan desobediencia, sobre todo cuando los ciudadanos creyentes que participan del culto católico en la diócesis de Chascomús vienen cuidándose y cuidando a los otros”.

También, Malfa “dio testimonio de que en sus frecuentes visitas a los 14 municipios que abarca la diócesis de Chascomús ha podido constatar el cumplimiento ejemplar que nuestro pueblo ha tenido del muy riguroso protocolo para las celebraciones litúrgicas elaborado por este Obispado, y que oportunamente se hiciera llegar al señor Gobernador”, agregó la diócesis. Observancia que, hizo constar el prelado, “fue también cumplida ‘religiosamente’ aún en la liberalización de todos los cuidados durante el verano y hasta después de Pascua, alentada por todos los niveles de la sociedad”.

Finalmente, el documento con fecha 6 de mayo detalla que el obispo peticionó que el Gobierno de la Provincia reconsidere las excesivas medidas adoptadas y concretamente: “a) se distinga entre la realidad del AMBA y la situación del resto de la Provincia; b) se adopte el criterio establecido por el DNU 287/2021 del Poder Ejecutivo Nacional para las zonas de bajo y mediano riesgo (celebraciones litúrgicas con aforo reducido en el interior de los templos, con ventilación de los ambientes, observando el distanciamiento y el uso del tapaboca); c) se pueda acordar con los Intendentes la necesaria focalización de las medidas de prevención”.

Por su parte, el obispo de 9 de julio, Ariel Torrado Mosconi, coincidió en calificar las medidas adoptadas por la provincia de Buenos Aires una “decisión desproporcionada y abusiva”.

Torrado hizo referencia a que los templos son los lugares más espaciosos de las ciudades y que para las celebraciones litúrgicas los fieles no se mueven de sus lugares, participan con los barbijos puestos y a una distancia mayor de 2 metros entre ellos. “Sin duda las medidas sanitarias y el protocolo que se puede seguir en estos espacios son más cuidadosos de las medidas sanitarias de los que se puede dar en cualquier otra actividad”, dijo el prelado.

Por otra parte, el obispo se refirió a la importancia de la vida de fe como una actividad esencial. “En efecto, la salud integral de la persona requiere también del alimento espiritual para los creyentes, especialmente en estos momentos tan difíciles que estamos atravesando” consideró.

“Es por eso, que si bien vamos a cumplir con las disposiciones sanitarias, quiero expresar mi más enérgico repudio a tales medidas que considero desproporcionadas y un claro abuso de autoridad”, aseveró.

Fuente: VR / Agencias