Domingo 03.03.2024

política represiva del régimen de Zelensky

Rusia denuncia un plan de Ucrania para "destruir" a la Iglesia Ortodoxa

El ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, interpeló este martes a los jefes de la ONU y de la OSCE sobre la decisión de expulsar a los monjes de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana de su principal sede en Kiev viéndolo como un intento de destruirla.
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El ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, interpeló este martes 14 de marzo a los jefes de las Naciones Unidas (ONU) y de la Organización para la Seguridad y la Cooperación de Europa (OSCE) sobre la decisión de Ucrania de expulsar a los monjes de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana de su principal sede en Kiev, lo que ve como un intento de "destruir" la iglesia subordinada al Patriarcado de Mocú.

En su misiva al secretario general de la ONU, António Guterres, y al presidente de turno de la OSCE, Bujar Osmani, Lavrov denuncia lo que Rusia considera "violaciones flagrantes de los derechos universales y constitucionales de los creyentes ortodoxos en Ucrania".

"Estas violaciones se basan en la política represiva del régimen de Kiev, cuyo objetivo es destruir la Iglesia Ortodoxa Ucraniana (UOC)", escribió el ministro.

Lavrov da como ejemplo la expropiación "masiva" de iglesias de la UOC, la liquidación "ilegal forzosa" de sus comunidades bajo la apariencia de traslados voluntarios a otra jurisdicción, las sanciones contra obispos de la Iglesia ortodoxa canónica y la "presión moral y física" sobre los sacerdotes y feligreses.

El ministro hizo un llamamiento a los líderes internacionales para que exijan a Kiev que cese "la arbitrariedad y la represión contra la Iglesia ortodoxa canónica, y eviten el desalojo forzoso de monjes del Monasterio de las Cuevas de Kiev (Kiev-Pechersk Lavra).

El patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa (IOR), Kiril, también escribió el sábado una carta con un llamamiento similar al de Lavrov al papa Francisco y a otros líderes religiosos, así como al secretario general del Consejo Mundial de Iglesias, a Guterres, a la secretaria general de la OSCE, al Consejo de Europa y al alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, entre otros.

El pasado 10 de marzo la reserva nacional de Kiev-Pechersk informó al monasterio de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana que rescindía el contrato de uso gratuito del monasterio, los templos y otras propiedades de los religiosos, por lo cual estos debían abandonarlo antes de fines de marzo.

La decisión se produjo después de que el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) haya practicado decenas de registros en edificios de la UOC, entre ellos de esta congregación y abierto causas penales en contra sus principales representantes por "actividades subversivas".

Además, el Consejo de Defensa y Seguridad Nacional de Ucrania anunció sanciones contra una decena de clérigos y personas vinculadas a la congregación prorrusa, incluyendo al gobernador del monasterio Pavlo (Lebed), quien dijo en un vídeo la víspera que los monjes no abandonarán el monasterio.

"No somos colaboradores (de Rusia), somos ciudadanos de nuestro Estado, somos gente que vive aquí desde 1988, muchos no tienen otro lugar al que ir. Nadie puede apartarnos del amor de Dios", dijo Pavlo, según el diario Ukrainska Pravda.

Fuente: RD