Miércoles 24.07.2024

MUSULMANES

Thomas Jefferson y el desayuno de Ramadán en la Casa Blanca

Por: Ricardo Elía

A lo largo de los años, el tercer presidente de los EE.UU. cultivó una auténtica familiaridad y aprecio hacia el Islam.
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En 1765, a la edad de 22 años, y 11 años antes de componer la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América, Thomas Jefferson (1743-1826), compró un ejemplar del Corán de la traducción inglesa del orientalista inglés George Sale (1697-1736) en una librería de Williamsburg (Virginia) mientras completaba sus estudios de derecho.

Este fue el comienzo del interés que tuvo toda su vida por el Islam. Así pasaría luego a adquirir numerosos libros sobre las lenguas de Oriente Medio, la historia, y los viajes, tomando extensas notas sobre el Islam y su relación con el Derecho Común Inglés. Su preocupación por profundizar sus estudios jurisprudenciales lo llevaron a investigar esta temática.

Jefferson trató de entender el Islam a pesar de su desprecio personal por la fe de los musulmanes, un sentimiento prevaleciente entre sus contemporáneos en Inglaterra y Estados Unidos. Pero, a diferencia de la mayoría de ellos, hacia 1776, imaginó a los musulmanes como futuros ciudadanos de su nuevo país y fue paulatinamente erradicando su prejuicio.

Sus estudios sobre el Corán y el Islam llevaron a Jefferson a la adopción de las ideas deístas y, finalmente, las unitarias que estaban en plena armonía con la creencia musulmana en una única divinidad. Más aún, la influencia del filósofo inglés John Locke (1632-1704) tuvo una gran preponderancia en la conformación de los ideales de Thomas Jefferson. No es casual que en 1776 citara un pasaje de “Una carta sobre la tolerancia” (1689) de Locke que dice: “Ni pagano ni musulmán ni judío debe ser excluido de los derechos civiles de la Commonwealth debido a su religión”.

Como tercer presidente de los Estados Unidos (1801-1809), Jefferson se convirtió en el anfitrión del primer desayuno de Ramadán de los Estados Unidos en la Casa Blanca, el lunes 9 de diciembre de 1805 (18 de Ramadán de 1220 Año de la Hégira).

Se trató de un evento no intencional, ya que ocurrió como resultado de la reunión programada de Jefferson con Sidi Suleiman Mellimelli, embajador especial del beylicato otomano de Túnez. La Primera Guerra de Berbería (1801-1805) acababa de finalizar y Jefferson estaba ansioso por establecer mejores relaciones diplomáticas con los estados musulmanes del Norte de África pertenecientes al Imperio otomano para garantizar la seguridad de los intereses estadounidenses en el Mediterráneo.

El sábado 7 de diciembre, el secretario de Jefferson visitó a Mellimelli para invitarlo a una cena con el presidente a las 3:30 pm del lunes 9 de diciembre. Cuando llegó al hotel donde se hospedaba el embajador otomano, Mellimelli estaba orando en su alfombra. “Levantándose del suelo, se dirigió al secretario y le informó que no podía comer durante este mes hasta después del atardecer”.

Al ser informado del ayuno que guardaba el embajador, observante del ayuno del mes islámico de Ramadán, Jefferson hizo que la hora de la comida en la Casa Blanca se postergara a la hora del crepúsculo en un esfuerzo por confortar a su huésped. Este gesto en nombre del presidente no fue simplemente diplomático, sino que demostró la familiaridad y el aprecio de Jefferson con el Islam. Ese anochecer, el embajador Mellimelli llegó a la Casa Blanca un poco tarde de la hora acordada (las 5 pm), pues había decidido rezar su oración vespertina en su hotel, antes de asistir a la cena presidencial. La colación la compartió con el presidente Jefferson, con el secretario de estado James Madison (1751-1817), que sería el cuarto presidente de EE.UU. (1809-1817), y con el senador por Massachusetts John Quincy Adams (1767- 1848), futuro sexto presidente de EE.UU. (1825-1829). Fue así como el tercer presidente de Estados Unidos se convirtió en el primer anfitrión de un iftar, el desayuno del mes de Ramadán, según la tradición islámica.

La tradición de ofrecer a los musulmanes un desayuno de Ramadán en la Casa Blanca fue continuada por el presidente William Jefferson “Bill” Clinton en 1996. El abogado Keith Ellison, el primer musulmán elegido para el Congreso de los EEE.UU., prestó juramento el 3 de enero de 2007 utilizando la edición de la traducción del Corán de George Sale, que Jefferson había entregado a la Biblioteca del Congreso en 1815. En 2019, las congresistas musulmanas recién elegidas Rashida Harbi Tlaib por el Estado de Michigan, e Ilhan, Abdullahi Omar por el Estado de Minnesota, prestaron juramento utilizando la misma traducción del Corán de Sale. Hoy este ejemplar se encuentra en la Biblioteca del Congreso de Washington que, paradójicamente, está distribuida en tres edificios: el Edificio Thomas Jefferson, el Edificio James Madison y el Edificio John Adams.