CATOLICOS Y PLITICA

Una historia muy poco estudiada

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Para el profesor Néstor Auza, los historiadores le prestaron poca atención al papel de la Iglesia en la Revolución de Mayo y la declaración de la Independencia. Y, en general, en la vida pública. Miembro de número de la Academia Nacional de la Historia y de la Junta de Historia Eclesiástica, Auza dice que la Iglesia hasta no hace mucho “no era objeto de estudio” porque buena parte de la historia argentina está escrita por positivistas e historicistas.
“Esta concepción filosófica lleva a que el factor religioso no sea considerado objeto de investigación histórica”, dice. Agrega que los positivistas “apuntan a
los hechos y cómo no se interesaban, no investigaban el quehacer de la Iglesia, no descubrían, entonces, sus hechos”. Subraya que el primero que percibe el rol eclesiástico es el historiador Ricardo Levene, quien cuando escribe la historia argentina para la Academia incluye un capítulo sobre la Iglesia porque considera que no puede ser omitida. Considera que un impulso grande al estudio de la Iglesia lo dio la creación, en 1945, de la Junta de Historia
Eclesiástica, con su gran animador, el padre Guillermo Furlong. Hasta llegarse a la actualidad en que la historia de la Iglesia es una carrera del CONICET, que descubrió un campo virgen