Sábado 07.02.2026

en medio de una actividad social

Una redada migratoria irrumpe en iglesia metodista de Los Ángeles

El operativo tuvo lugar durante una jornada de entrega de alimentos y actividades con familias, lo que obligó a suspender la iniciativa comunitaria y generó momentos de tensión entre los asistentes, incluidos niños y madres.
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Una actividad de apoyo social organizada por una iglesia metodista en el condado de Los Ángeles terminó abruptamente tras la intervención de agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), que detuvieron a un migrante mexicano en las inmediaciones del templo, según denunciaron responsables religiosos y organizaciones comunitarias.

Los hechos ocurrieron la mañana del 26 de enero en la Hills United Methodist Church Hispanic Mission, ubicada en North Hills, cuando voluntarios realizaban una entrega de alimentos y una jornada dirigida a niños y madres como parte de su labor pastoral. El incidente fue grabado en video y difundido posteriormente.

De acuerdo con la iglesia, los agentes ingresaron al estacionamiento del recinto y persiguieron a Carlos Chávez, miembro de la comunidad, quien fue arrestado y deportado a México durante el fin de semana. Las imágenes muestran a oficiales con el rostro cubierto y armamento visible, así como vehículos bloqueando los accesos al lugar.

La intervención obligó a suspender la actividad y provocó que varias familias permanecieran refugiadas durante horas dentro de la iglesia, ante el temor generado por el despliegue policial. El pastor Ervin Adin Aguilón, responsable del templo, explicó en una conferencia de prensa que la situación afectó especialmente a los menores presentes.

“Fue una experiencia angustiante para las familias, en especial para los niños, que no entendían por qué no podían salir”, señaló el religioso, quien afirmó que la acción alteró un espacio destinado al acompañamiento espiritual y social.

Organizaciones religiosas y defensoras de los derechos de los migrantes también reaccionaron al operativo. Guillermo Torres, director de políticas migratorias de Clérigos y Laicos Unidos por una Justicia Económica (CLUE), calificó lo ocurrido como una muestra de falta de respeto hacia la labor de las iglesias y denunció que la actuación de los agentes no fue apropiada.

Desde la comunidad afectada insistieron en que los templos deben seguir siendo espacios de acogida y apoyo, especialmente para poblaciones vulnerables, y advirtieron sobre el efecto que este tipo de intervenciones tiene en la confianza y el sentido de seguridad de quienes acuden a ellos en busca de ayuda.

Fuente: VND